¿La terapia de exposición ayuda a la misofonía?
La terapia de exposición que utiliza la exposición tradicional basada en la habituación a los sonidos es no Recomendado como terapia para la misofonía.
La 'terapia de exposición', como se utiliza más comúnmente este término, se basa en la habituación. Esto significa que la persona está expuesta a un estímulo temido, pero inofensivo, y se le pide que no haga nada más que experimentar la experiencia de forma pasiva y repetida. Con el tiempo y a través de contextos (imaginarios e in vivo, normalmente usando una jerarquía graduada) hasta que su malestar se habitua; hasta que se acostumbran al estímulo desencadenante.
Esta es una estrategia de tratamiento basada en la evidencia para ciertos trastornos de ansiedad, fobias y TOC.
Sin embargo, puede ser útil aprender a abordar y responder de forma diferente a los desencadenantes y señales asociadas como parte de un conjunto más amplio de enfoques terapéuticos.
Algunos enfoques —como el "aprendizaje inhibitorio"— se utilizan para describir lo que ocurre cuando las personas se encuentran repetidamente y cambian activamente el estímulo o el contexto alrededor del estímulo para cambiar los resultados de la señal/desencadenante cuando ocurren en la vida. Esto significa que la persona controla el contexto y la forma en que se enfrenta al estímulo temido para ampliar las expectativas que tiene sobre qué Podría Ocurre si no evitan o escapan.
Este enfoque no es una especie de terapia directa de habituación o aclimatación. Más bien, ayuda a las personas a aprender diferentes formas de responder cuando ocurren desencadenantes, a no asumir que se pueden esperar resultados negativos en todas las situaciones que puedan ser desencadenantes, a usar sus recursos para gestionar la vida en un mundo que, a veces, incluirá desencadenantes fuera de nuestro control. Los resultados no son "sufrir en silencio" y podrían ayudar a algunas personas a reducir el impacto que la misofonía tiene en sus vidas.
Este enfoque puede ser uno de muchos que pueden usarse en un plan personalizado para vivir con misofonía.
[Gracias a los doctores Zachary Rosenthal y Jennifer Brout por su ayuda en esta respuesta.]

